jueves, 5 de mayo de 2011

reconstruccion de la maraña

 

escucho las conversaciones de celular
todo el mundo habla
sin ganas como el que enciende un pitillo
un habito que cubre verguenzas
como el de la monja antaño
como el dar una limosna
o comprar pañuelitos al de la silla de ruedas
despues de retirar verguezas
en el cajero del BBV
acurrucado dentro del vacio
en la maleta de ruedas
el ruido de las 6.30
discos que despiertan a las aceras
sueños de paises oscuros
de regimenes a 1400 euros el par
de agregados a lenguetazos
de piscinas climatizadas
arrullado por el sonido
del semaforo que pardapeda
como la iluminacion del faro
cegado por las puntas metalicas
que estallan en mi oido
rompiendo la nariz
callando mandidulas
herido en el estomago
vomitando huecos
mirando los botines bien dispuestos
lustrosos tulipanes negros
testigos sordos de la verguenza
del herido jactante
anudado como la seda
del lazo que era sorpresa
nudo de negro brillante
que ensalza
el cuello blanco de tu camisa endurecida
plegado como los Hermes
de caballos y herraduras
encerrados
en cajitas calabaza
enrrollado como Olimpos
clavandome al cuello
las argenteas hebillas
albo como los calzoncillos
con la goma de marca
caido arrollado arrasado desmoronado enterrado desplomado abatido desprendido derribado arruinado naufragado zozobrado desaparecido despeñado
TRAGADO

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